La fórmula mágica: lack of obligation, ausencia de obligación, en inglés. Es uno de misterios de la mente humana, que curiosamente cuando no está obligado a algo es cuando mejor lo hace. Solo hace falta que hagas algo por que quieres y no por que hay que hacerlo, seguro que saldrá mejor que aquello que es tu deber. Si bien es cierto que le dedicamos mas horas a lo que debemos hacer, aquello que hacemos con nuestra ilusión puede tener hasta mejores resultados. Las obligaciones ocupan mas tiempo pero no más atención. Si quieren hacer algo bien, no estén obligados a eso. No se exijan mucho. Sólo hay que ver cómo se dan casos curiosos cuando algo que te gusta pasa a ser obligado, el efecto es, cuanto menos, gracioso: deja de gustarte.

Claro, que a nadie le gustaría estar obligado a cosas que no le gustan para evitar lo de arriba. ¿Entonces? ¿El equilibrio mágico? Comprometernos con lo que elijamos, entendiendo que elegimos lo que queremos (o no ¿?), pero sin exigirnos demasiado…

Ni esperar demasiado. Dicen que uno está satisfecho cuando ocurre ¿algo que esperaba? Puede ser, pero más todavía si no lo esperaba. ¿Esperemos siempre poco? No, es conformarse con poco. Pero no hay que negar que cuando esperas menos y te llevas más, es una agradable sorpresa. ¿También hay que encontrar el equilibrio mágico? También. ¿Cómo? A mí no me pregunten. Sólo sé que cuando te acostumbras a llevarte más, caes en un estado llamado get no satisfaction (estoy en 18n-es_spanglish) Uno se acostumbra con tanta facilidad a lo que le gusta/sale bien, que cuando las cosas ya no van tan bien, es difícil bajar de nuevo la expectativa.

Voy a aplicarme el cuento y voy a pensar que no estoy obligada a aprobar los exámenes ¿? (así como a unas cuantas cosas más que pertenecen al privado) ¿? ¿Dará resultado? ¿? No lo sé, pero cuando de verdad es lack of obligation, las cosas han salido mejor.

La psicología de las personas me gusta y después le paso un poco de filtro filosófico. Saludos.

Tengo que dedicarme a un curso de mecanografía. Las ideas iban naciendo. Creciendo. Formando una fila, como las hormigas. En procesión. Charlando animadamente. Apresurando el paso. Frenazo inesperado. Tuvieron que esperar porque las primeras no habían sido plasmadas al papel aún. Algunas no pararon a tiempo. Chocaron unas con otras. Accidentes. Muertes… Tengo que dedicarme a un curso de mecanografía.

Aclaro desde ya que no soy psicóloga, ni estoy intentando serlo, simplemente observo lo que me rodea y plasmo aquí mis opiniones, que coincidirán o no con las de los profesionales. De hecho, los profesionales pueden ser de distintas “escuelas” y defender puntos de vista diferentes, no existe una visión. Plasmo la mía, y lo hago en un intento, en el mejor de los casos, de ayudarme ¿por que no? y de ayudar a mis lectores. Desde luego, no voy a dar formulas para solucionar sus problemas, pero quizá sentirse identificados les ayuda algo.

Aun a riesgo de escribir algo que ya se ha dicho mucho, voy a plasmar lo que para mí es el tema más interesante e importante: las personas, no el ser humano idealizado, sino persona por persona, las personas que conocemos. Las relaciones entre ellas, lo que busca cada una en una relación (todo tipo de relaciones) y la satisfacción (o lo contrario). El otro tema más interesante e importante, además del primero, e innegable: la felicidad. Lo que te hace ser feliz, que no será lo mismo que le hará feliz a otro.

El tema que merece atención: las personas, las relaciones entre las personas y lo que les hace felices. Contando con algún problema como que no es posible conocer a una persona por completo, que las personas cambian con el paso del tiempo y lo que les hace felices también.

¿Te diste cuenta de que en realidad no conoces a alguien tan bien como creías?
¿Tienes con alguien una relación que no salió como querías, sino de otra manera?
¿Algo que te hacía feliz ya no te hace feliz?

Eso son cosas que pasan y hacen que unas veces nos vaya bien y otras no. Cuando alguien se da cuenta, contesta afirmativo a alguna de esas preguntas, se desengaña completamente. Nos puede ir bien porque nos sucede (en general, no pequeñas contrariedades) lo que nos hace felices. ¿Cuando empieza a ir mal? Puede ser porque las personas que nos rodean cambiaron (esto es similar a “cambió la situación” y no tienen porqué ser “todas” las personas que te rodean). O bien puede ser porque cambiaron tus preferencias y ya no te hace feliz lo mismo.

Lo que te gusta o disgusta de una persona puede ser, o bien sus actos, o bien sus sentimientos (se supone que los conoces, y si no, los que crees que tiene). Ese hecho (acto o sentimiento) que te gusta o disgusta puede ir dirigido a ti, o dirigido a otra persona.

Cada persona es, además, tan diferente de las otras… pues, tiene que concatenarse bien la suma de todos esos factores para que dé un resultado positivo. Difícil, diría yo. (Si alguien se ha reído al leer esta última frase por lo del “resultado positivo”, me alegro, reírse sienta bien). Y aquí ya cabe cualquier tipo de discusión sobre si esos factores se pueden controlar, sobre lo que haría cada uno/a, propuestas, opiniones… Reconozco que, aunque tenía intención de comunicar lo que haría yo al respecto, lo dejo abierto.

¿Porque digo que las personas son lo más interesante e importante? Primero, porque es obvio, ¿acaso lo son las matemáticas o la física o (pongase aquí cualquier cosa que se le ocurra)? Segundo, porque cada una es diferente e ir descubriéndola no deja de ser interesante.

Por si alguien se pregunta si este post es porque me ha ocurrido algo, le digo que no, que simplemente me vino la inspiración y quise plasmar algo que ya llevaba tiempo queriendo hacer.

07
Apr

Era un día tormentoso. Las gotas se aplastaban sobre el cristal de la ventana. Por contra, yo sentía la mayor paz en mi mundo interior. Me había deshecho de una pesada carga. Años de opresión, de maltrato. Recorrí el salón, acercándome al espejo. La juventud ya se fue. Escruté todas y cada una de mis arrugas. Algún cardenal. Lloré. Volví la cabeza. Vi el teléfono. Esperé. No sonó. Lo cogí y revisé todos los números. Marqué uno. Oí una voz. Hace mucho tiempo debí decirle que sí.

06
Apr

El vasallo había traicionado a su señor. Llevaba largo tiempo cumpliendo condena. Aburrido en su celda, las horas pasaban y él miraba la ventana. Había un mundo ahí fuera. Tembló, la humedad y el frío le calaban los huesos. Se oyeron unos pasos. Tal vez era el carcelero, que le dejaba, por fin, libre. El preso se giró. Vio la expresión feliz en el rostro de una mujer. “Señora, su marido se ha recuperado completamente del coma” dijo la enfermera.

29
Mar

Se acabo la tranquilidad, a la casa en que yo vivía, vinieron dos amigas a pasar un fin de semana. Nada mas llegar, una de ellas ya se fijó en mí. Prestó toda su atención en mí. Me convertí en su objetivo número uno. Para matarme. Por más que pasaran las horas, que intentara esconderme, que sucedieran toda clase de cosas que distraían su atención. No había modo. No se le olvidaba que me mataría antes de marcharse de ahí. La miré. Estaba hablando con su amiga. Intentaba descifrar porqué quería matarme. Escuche su conversación, quería, al menos, entender su odio hacia mí. Cuando escuché el porqué, corrí desesperadamente a cobijarme donde pudiese. Recorrí toda la casa. Encontré un lugar seguro y decidí permanecer allí esperando todo el fin de semana. Tenía aracnofóbia.

Debía tomar una decisión. Era hora de dormir, me estaba entrando sueño. Al día siguiente, ya tenía que haber tomado la decisión, no había vuelta atrás. Me quedaba sin tiempo. Lo que hice fue dormirme. Una vez en sueños, me encontré a mí misma en un lugar nuboso y oscuro, me desdoblé en dos, frente a frente. Empecé a discutir.
A la mañana siguiente estaba satisfecha de mi decisión onírica.

18
Feb
stored in: reflexiones

El mundo es injusto y yo me quejo, no es muy practico pero… que a gusto se queda uno. No acepto lo no me gusta, simplemente no puedo, me es imposible, no quiero, no es muy practico pero… Allá va una visión totalmente sesgada en la que puedes estar de acuerdo o no estarlo en absoluto, no me va a quitar el sueño.

Tengo un amigo que no es psicólogo pero lo parece y dice:

Si tiene remedio, no te preocupes, si no tiene remedio tampoco.

y también:

No te preocupes, ocupate.

Sí sí, es muy bonito y estoy de acuerdo pero no acepto. Tengo una amiga que dice:

Si algo no coincide con tus valores no lo aceptas, no puedes, de ninguna manera.

Eso ya está mejor, menos práctico pero ya soy más yo misma. ¿Existen otras opciones además de no aceptar? Sí, existen:

- Resignarse
- Aceptar

Dos alternativas no muy tentadoras. Resignarse es un no acepto enmascarado, estás a la espera de que la situación cambie mientras finges aceptar. Aceptar es lo mas práctico, cambias tu mentalidad en lugar de la situación. Es lo que recomienda la actual psicología.

Puede parecer que voy contra la sociedad o que nado a contra-corriente pero no es así, hay cosas que me agradan pero hay tantas que no… Y no puedo aceptarlo ni hacer nada por cambiarlo. ¿No podemos hacer nada por cambiarlo? Respuesta: sí pero no.

Existen dos maneras de ver la vida:

Una, puedes hacer lo que quieras, cambiar lo que quieras, tienes lo que te mereces, etc, etc…

Otra, existen una serie de circunstancias que provocan una serie de consecuencias, la suma de todos esos factores es tu situación ahora. A su vez esas consecuencias son las circunstancias que provocarán otras consecuencias y esa será tu situación dentro de un momento. Y así ad infinitum. Cada una de esas circunstancias es cualquier cosa, tú eres una, otra persona que trata contigo es otra… el tiempo es otra. Una situación engloba la suma de todos esos factores.

Visto así tu eres uno de esos factores. ¿Puedes hacer algo para cambiar algo que no te gusta? Sí pero… ¿qué pasa cuando tu vas en una dirección y muchos factores que te rodean van en la dirección contraria y tienen mucho peso? ¿Puedes hacer algo? Sí. ¿Servirá de mucho? No.

Uy, ¿donde quedó eso de que podemos hacer lo que queremos, cuando queramos y que lo controlamos todo? Respuesta corta: en la nada.

¿Tenemos lo que nos merecemos?

Respuesta corta: no. Se mire donde se mire, no. Hay gente en una situación lamentable, no hay que llegar a extremos, pero es lamentable, y no digamos si llegamos a extremos. ¿Pueden hacer algo por cambiarlo? Probablemente ya lo hayan intentado. ¿Tienen lo que se merecen? No. Aparte de que por defecto creo que todos nos merecemos ser más felices de lo que ya somos, creo que no, que muchos no nos merecemos las cosas no-muy-buenas que nos pasan. Sin embargo pasan.

No podemos hacer nada y no nos lo merecemos. Así es. No acepto y me quejo.

Ya me he quedado a gusto. Este utilísmo post pasará a la posteridad y se harán grandes cambios.

11
Feb
stored in: relatos

Como ya sabrán, soy un poco “de letras”, me gusta escribir. Bien, les dejo con un pequeño relato que acabo de escribir, disfruten.

[Relato. No esperó]

Él, lleno de amor y desprecio, pensaba en el final. Había estado esperándola largo tiempo y aún recordaba cómo ella le pidió que esperase, que le diera tiempo. Él accedió, había estado enamorado de ella desde el principio. Pero aquella espera no duraría eternamente. Habían pasado muchos años y encontró a otra mujer. Tras un cansado viaje llegó, por fin, hasta su casa. Tenía que decírselo. Era el final, no iba a esperar más. Llamó. Llamó más veces. No contestaba nadie. “No está” pensó él. Tras unos cortos minutos se oyó la vocecilla de un niño.

Esto es el caos, usted tiene trabajo y tiene proyectos en su tiempo libre, una dualidad que se caracteriza por que tiene que haber armonía. Usted no puede dedicarse a sus proyectos de ocio cuando tiene trabajo. Y cuando no tiene trabajo… pues es el momento.

Pero no, usted no puede hacer eso, es imposible. Sí sí, es imposible. Usted tiene un montón de ideas para sus proyectos de ocio cuando tiene trabajo pendiente que hacer, así que lo deja de lado para realizar sus ideas. No las va ha dejar, si pasa el tiempo se le olvidarán.

Ahora ya no tiene trabajo. Tiene todo el tiempo del mundo para dedicarlo a sus ideas… Pasa el tiempo… ¿Qué pasa? ¿Donde está la lluvia de ideas? ¿Se fue? Peor, ¿que paso con lo que dejó aparcado porque tenía trabajo? ¿Ya se le olvidó?

Esto es el caos, su mente es un poco inoportuna ¿no cree? No, un poco no, demasiado.

Sí, lo creo, ésta soy yo, no puedo evitarlo. Saludos desde el caos ;)

Improve the web with Nofollow Reciprocity.