Sí, hablo de este arte que es de obligado aprendizaje en toda carrera de político.
¿De qué se ayudarán esos individuos? Hablo de los que de verdad lo hacen bien, no de aquellos a los que se les ve las intenciones. ¿Facilidad de palabra? ¿Falacias? ¿Conocimiento de lo que se espera de ellos? ¿Conocimiento de las vulnerabilidades del contrario? Su dialogo es sumamente convincente. Son en muchos casos lideres, oficialmente o no.
En cualquier caso, peligro, pongase a cubierto. Warning! No tener discusiones con ellos.
No cabe duda de que deben tener una capacidad de análisis buena, observadores, le dan mil enfoques a una misma situación, son capaces de ponerse en la piel del otro y pensar igual que él, miran bien todos los detalles, pueden ser inconformistas, les gusta el dialogo (incluso el monologo ¿?), son diplomáticos, tienen amplio vocabulario, conocen las falacias lógicas (si no las conocen llegan a usarlas sin darse cuenta), los que mejor lo hacen tienen una respuesta para todo y rápida.
Y ansían tener la razón, no como un fin, sino como un medio para que hagamos lo que quieren.
Lo mejor es cómo hacemos, muchas veces algo que no queremos, porque nos lo pide alguien así. O ni nos lo pide, no hace falta. Y luego es decisión del que le siguió la corriente, no del tergiversador. Esas personas, además, inspiran confianza ¿? y no son necesariamente malas…
Sí, estoy diciendo que no siempre van con mala intención, sólo tienen intención de que hagas o pienses lo que ellos quieren, nada más. Claro, eso no es mala intención, pero probablemente choque con tus intereses. Esas personas, además, si se lo proponen, pueden interpretar otro papel (o varios ¿?). ¿Recordáis que pueden ponerse en la piel de otro?
Aquí acaba mi filtro filosófico de ese tipo de persona. Si hay interés, les puedo hablar de las falacias lógicas, es interesante.