- ¿Y si es una señal? – me preguntó mi amigo cuando le conté el último pequeño fallo de nada catastrófico desastre que acababa de cometer… – ¿Y si es una señal de que no estas haciendo lo que te gustaría?
- No, ¿cómo va a ser una señal? Si yo no creo en estas cosas. – le dije.
- Tal vez el universo te está intentando decir que ese no es el mejor camino para ti. – me respondió. – ¿y si es lo mejor que te podía pasar para que te dieras cuenta de algo? ¿y si sólo de esta manera podías dejar lo que estabas haciendo?
“¡No puedo creer lo que me acaba de pasar!” gritaba desesperadamente yo antes de conversar con mi amigo. Y aunque, después de esa conversación, mi cerebro estuvo en estado de hibernación un buen rato, lo pensé, me había pasado más de una vez. Esas casualidades en contra de la lógica, sigo creyendo que no existen pero vaya, que curiosas son. Y era cierto, “eso que estaba haciendo” no me gustaba mucho, solo faltaba hacerlo mal para obligarme a irme de allí.
Justo estaba recordando también como, hace tiempo, conocí a una persona que no tuvo ninguna relevancia en mi vida pero, curiosamente, cuyo nombré enseguida me aprendí. Y cómo, tiempo después, conocí a otra persona que sí tuvo relevancia y que casi se llama igual. Al principio, al ver a la segunda persona, creí que era la misma. Eso fue lo que necesité para fijarme en ella. Ya después vi que no era la misma, pero ya había captado mi atención.
Curiosamente, tiempo antes conocí a una persona que se hizo mi amiga… con una historia igual. También conoció a alguien pensando que era otra persona y cuando vio que no era la misma, ya se había fijado en ella. Y no es la única amiga con una historia similar a la mía, aunque cada uno de mis amigos tiene una historia diferente, lo que me sucede, se parece a la historia de alguno de ellos en algo.
Un acontecimiento que te facilita algo, que te dificulta algo, que te hace darte cuenta de algo. Éso es una señal, según quienes creen que existen
No podía dejar pasar esto, le pasé mi “filtro filosófico“. Soy una persona bastante escéptica y sigo pensado que no existen, pero todo esto da para plantearse, al menos, en dudar un poco. Curioso.
¿Algún acontecimiento te facilitó, dificultó o cambió algo? ¿Son señales? ¿Existen las señales?

May 17th, 2009 at 10:11 pm
Como ya te dije antes tiendo a pensar que no, las casualidades son eso. Hay que pensar que muchas veces una situación puede interpretarse de muchas maneras si se quiere pero se le atribuye una relación específica porque se acerca a nuestra realidad o porque dice lo que queremos escuchar.
May 17th, 2009 at 11:25 pm
Pienso igual que tú, de hecho, siempre he pensado que las señales existen realmente, y que no sabemos interpretarlas. Los que saben interpretarlas, eran considerados brujos en la edad media, y actualmente, se consideran locos, jejeje.
Un saludo.
Atreyu Green (senordelasmarionetas.blogspot.com)
May 17th, 2009 at 11:41 pm
Hola, gracias por pasar, mi opinión creo que ya la plasmo en la entrada, soy escéptica, son cosas provocadas por uno mismo, los que te rodean y las circunstancias de fuerza mayor, pero no son señales.
Atreyu Green, no, no piensas lo mismo que yo entonces, piensas lo mismo que mi amigo xD.
Todas opiniones son bienvenidas y respetadas… Saludos
May 19th, 2009 at 4:26 pm
Por si alguien tiene curiosidad, el “desastre” del que hablo ya está felizmente solucionado
Saludos!