Creo que me voy a ir yendome – dijo.
Uno de esos momentos en los que no había nada que decir. Todo tranquilo. Rutina. Nada que contarse. Nada interesante. En realidad, tampoco sucedía nada.
Cuando al abuelo le preguntó uno de sus pocos vecinos del pueblo qué tal le había ido, miró al infinito y no contestó.
Se miraba la palma de la mano, las líneas, que predecirían su futuro según quiromantes. Poco a poco empezaron a desdibujarse y despegarse de la mano. Las veía delinearse en el aire, formando estéticas curvas. “El contacto con el mundo onírico te hace ser más creativo y menos lógico. Aunque quizás no sean excluyentes.” Pensaba. [...]
Tres escritores se sentaron a hablar de qué tratarían sus obras. Eran narraciones cortas y las querían terminar esa misma tarde. Pidieron cafés, la tertulia iba a ser larga. Las ideas fluian. El tono ameno y las risas lo envolvian todo. Eran amigos pasando un rato agradable mientras se ayudaban.
Llegó la noche y las ideas [...]
Eranse todo motas negras. Una multitud. Menos una roja, que sentía que desentonaba.
En un bar. Tapas y cervezas. Dos hombres conversaban. No se habían visto en unos días. Uno de ellos siempre había odiado a una persona, que en ese momento no se encontraba ahí. Alguien sin virtudes. Sin nada. Su amigo lo sabía hacía tiempo. Tenía motivos para no admirarlo en absoluto. Hablaban de ese hombre, [...]
Tiene varios ingredientes, escogidos a la carta. Cada ingrediente se midió con probeta, eligiendo diferentes cantidades. Su dueño gestiona cuándo se manifiesta cada ingrediente, calculado su intensidad.
- Pero yo le quiero – dijo mi amiga hace unos días – y cada vez le trato mejor. Parece que no se da cuenta.
Había sido un día largo. Entonces me puse a recordar las discusiones que habíamos tenido. Yo la trataba de convencer de que se alejara de esa persona, que no la quería. [...]
- De todas maneras, eso no funcionará – le dijo un extraterrestre a otro – intentemoslo como yo digo.
- Si no no saldrán de ahí. Ahora debemos pensar en dónde van a ir.
- Encontrarán un lugar donde puedan respirar. Entonces, ¿eres partidario de asustarlos?
- Sí, por supuesto. Tienen un problema y deben solucionarlo ya.
Una vez [...]
Me miraba, era la mujer del gobernador. Es muy probable que no ignorara todos los males que provocaba su marido. Los conocía, de eso estaba segura. Lo defendía y estaba orgullosa de él. Pelirroja, buena persona, se enamoró de alguien cruel. Y eso, ella lo sabía. La trataba bien, pero al resto de la sociedad [...]
