06
May
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Se miraba la palma de la mano, las líneas, que predecirían su futuro según quiromantes. Poco a poco empezaron a desdibujarse y despegarse de la mano. Las veía delinearse en el aire, formando estéticas curvas. “El contacto con el mundo onírico te hace ser más creativo y menos lógico. Aunque quizás no sean excluyentes.” Pensaba. Ya se había adentrado en él, ahora solo tocaba conocerse mejor, no pensar, buscar su pluma y dejar que fluya la energía.
