No diré mucho, solo que…
Las redes sociales son como subirte al escenario y decir algo. La gente puede hacer caso o no.
Un blog es como decirlo en una esquina y esperar que alguien pase por ahí por casualidad y te oiga.
En mi humilde opinión éso está matando los blogs. No todos pero sí unos cuantos. Yo soy, tristemente, otro ejemplo.
Junto con un amigo, tenemos una frase de broma en común: “Escribimos cada solsticio“. Lo peor es que no es así, escribo mucho. Escribo todos los días, durante casi todo el día.
Eso sí, en una red social.
Y creo no ser la única. Tengo ganas de decirle al quien no se haya creado cuenta en redes sociales, que no lo haga. Pero tiene sus beneficios. Uno de ellos es conocer más gente… Otro de ellos, es la segunda razón que en mi opinión está matando los blogs: es el “just let to try” al que invitan estas redes, menos serias y más espontáneas que un blog.
¿Saben qué es lo que más estimula la imaginación (lo que viene a ser “dejarla volar“)? Justamente el no proponerse nada, el simple “vamos a intentar”. Y dejar que salga lo que salga, sin juzgarlo antes de acabado. Ni después, tan sólo dejar caer la ocurrencia.
La informalidad y la espontaneidad de las redes sociales hacen que pase eso. Un blog serio no. Eso mata blogs, pero no es el veneno mayor. El veneno más eficaz es, aunque el blog no sea muy serio, lo dicho en el primer párrafo. La discrección de ésa esquina apartada.
Lo peor es… que todo está cosechado en terreno ajeno. La red social no es tuya, pero ahí hay muchos frutos tuyos. Luego, ¿dónde queda ésa idea tan buena, ésa frase tan original, ésa opinión tan bien expresada y acertada, etc…?
En un espacio que no te pertenece, que no es tu blog. Y tu blog, tu espacio, o como lo quieras llamar, vacío. Prima más que nos oigan, la difusión, antes que tener nuesta cosecha en nuestro espacio.
Y es que todo tiene sus pros y sus contras… No digo más, les escucho.
